Oscar, The Man in Black

Por César J. Pérez Lizasuain/la Pupila

Well, you wonder why I always dress in black, 

Why you never see bright colors on my back,

And why does my appearance seem to have a somber tone.

Well, there’s a reason for the things that I have on.


Como si se tratara de la misma personificación de Johnny Cash en su canción “Man in Black”, Oscar López Rivera ha entrado, sin medias aguas ni muchos tapujos, a enfrentar y retar al imaginario cultural y político puertorriqueño. Oscar hace de su voz y cuerpo, con toda la fuerza que le brinda su humanidad, una actualización radical de uno de los himnos del icónico Cash.

And, I wear it for the thousands who have died,

Believen’ that the Lord was on their side,

I wear it for another hundred thousand who have died,

Believen’ that we all were on their side.


Visto de negro porque durante los años que estuve preso

nunca pude vestir de luto cuando seres queridos morían.

La humanidad que expresa su semblante no ha de ser confundida con la amabilidad pasmosa del sujeto colonizado. Oscar ha sido dulce, humilde pero firme y provocador. Para Oscar el mayor embate del colonialismo neoliberal se ha dado en la latitud subjetiva: hay que descolonizar la mente ha dicho.  

I wear the black for the poor and the beaten down,

Livin’ in the hopeless, hungry side of town,

I wear it for the prisoner who has long paid for his crime,

But is there because he’s a victim of the times.


Visto de negro porque quiero expresar mi solidaridad

con el movimiento “Black Lives Matter”

Para expresarles mi solidaridad a los y las presos y presas políticos(as)

en prisiones estadounidenses y a Ana Belén Montes”.

En la corta presencia pública de Oscar en nuestras vidas, ha interrumpido el confort de la vida veraniega en la colonia y ha acertado sus golpes. También ha interrumpido el confort que provoca el eterno retorno de la derrota y ha incomodado a una izquierda anquilosada en próceres y conmemoraciones. El carnaval Queer que saliera desde la Avenida Universidad se encontró frente a frente con el querendón del “Cerro las Mesas”, Roy Brown, quien deleitaba a los miles congregados en la Plaza de la Convalecencia esperando a Oscar. La imagen fue épica, digna de un capítulo del clásico de Samuel P. Huntington “El Choque de las Civilizaciones”. Como si se tratara del mismo Armagedon, colisionaron dos mundos, dos izquierdas: la vieja izquierda de los cánticos tristes y desabridos y otra nueva izquierda, plural y sandunguera, que se abría paso en la Plaza de la Convalecencia como devenir-arcoiris al ritmo de música electrónica.

I wear the black for those who never read,

Or listened to the words that Jesus said,

About the road to happiness through love and charity,

Why, you’d think He’s talking straight to you and me.


Yo respeto y celebro las diferencias,

Visto de negro porque se celebra el Día Internacional en Contra la Homofobia y Transfobia,

Y quiero expresar mi solidaridad con esa comunidad

Foto: C.j. Pérez Lizasuain/la Pupila

Oscar, como ningún otro, al menos desde la figura de Filiberto Ojeda Ríos, ha visibilizado las dos colonias que impregnan con violencia la cotidianidad puertorriqueña: esa colonia que nos viene de afuera y otra que se reproduce con igual o más dureza desde adentro. La Junta de Control Fiscal es el alter ego de ambas colonias:  la represión neoliberal encargada desde el Congreso estadounidense, por un lado, y, por el otro, la puesta en práctica del manda’o gringo por la clase dominante criolla mediante el vulgar servilismo de las instituciones y el Derecho. La contradicción emblemática es la del ideal de progreso: nuevos edificios, nuevos paraísos, nuevas manufacturas que comprometen nuestro espacio convivencial. A dios gracias por el Mall of San Juan y por el Christopher Columbus Landing Resort.

Well, we’re doin’ mighty fine, I do suppose,

In our streak of lightnin’ cars and fancy clothes,

But just so we’re reminded of the ones who are held back,

Up front there ought ‘a be a Man In Black.


Visto de negro porque en Puerto Rico

le han prestado muy poca atención a la gentrificación.

Esos edificios y todos esos condominios de 2 o 3 millones de dólares

no son para nosotros.

Visto de negro porque estoy viendo que nos sacan de aquí,

Porque hay una emigración constante

Y ¿quién nos va a reemplazar?

Oscar, sereno y seguro, no ha escatimado en incomodarnos con la verdad dura en tiempos en que medio país vive enganchado de la postverdad encarnada en WKAQ y por una peluca fañosa. Un instante en la que el país se ve prendido por una “trifulca” raperística entre un mojón de camino y un label zurdito. Un fragmento de nuestro tiempo en que toda la complejidad de nuestra crisis se encuentra potenciada por voluntades alrededor de unos portones.

I wear it for the sick and lonely old,

For the reckless ones whose bad trip left them cold,

I wear the black in mournin’ for the lives that could have been,

Each week we lose a hundred fine young men.


Hay que tomar la lucha estudiantil en nuestros corazones.

Por eso visto de negro, para expresarles a los estudiantes

de la Universidad de Puerto Rico mi solidaridad.

Una persona que ha pasado 36 años de su vida en una prisión, y que recién experimenta la brisa del océano, decide pasar un 17 de mayo cargando el peso de nuestras contradicciones, nuestras trifulcas, ignorancias, supersticiones y lamentaciones. Dice que viene a buscar unidad, no sin antes “luchar y trabajar” porque, dice: “es lo único que sé hacer”.

Ah, I’d love to wear a rainbow every day,

And tell the world that everything’s OK,

But I’ll try to carry off a little darkness on my back,

‘Till things are brighter, I’m the Man In Black.


Yo creo mucho en la celebración de la vida,

Porque mi mensaje es, y será uno de amor, y no de odio o de miedo.